Casi todos empiezan como autónomos: es sencillo y barato. A medida que crece la facturación, surge la pregunta: ¿compensa crear una empresa? No hay una cifra mágica, pero sí señales claras y cuentas que conviene hacer.
Cómo tributa cada uno
Como autónomo, sus ingresos tributan en el IRS, con tipos que suben con la renta, y cotiza a la Seguridad Social sobre el 70% de lo facturado. En una empresa, el beneficio paga IRC: en 2026, el 19%, o el 15% sobre los primeros 50.000 € de beneficio en las pymes, al que puede sumarse la derrama municipal. Después, lo que saque de la empresa, como salario o dividendos, tributa por separado.
Señales de que puede compensar
Facturación que crece de forma constante, gastos reales elevados que el régimen simplificado no reconoce, ganas de reinvertir beneficios, entrada de socios o la primera contratación. Una sociedad también separa su patrimonio personal del negocio.
La otra cara
Una empresa tiene más obligaciones: contabilidad organizada con contable certificado, más declaraciones y reglas para sacar dinero de la sociedad. Por eso la decisión debe tomarse con sus números reales, no con una regla general.